¿Cómo tiene que ser tu práctica de yoga cuando necesitas calma y tranquilidad?

Actualizado: 29 de jul de 2020



Tuviste una cita con tu médico y no tenés ninguna enfermedad ni problema físico....


Pero igualmente no podés dormir bien por las noches, te sentís hinchada y aveces padeces diarreas. O tú fertilidad esta afectada.

Últimamente estás enojada y reactiva, la mayor parte del día ... te suena?

Entonces tu médico te recomiendan hacer yoga. Te fijas en internet y encontrás un montón de estilos y técnicas.... ¿Cuál elegís?


Hoy no voy hablarte de estilos de yoga.


Quiero contarte como debería ser la ejecución las posturas en tu práctica, si estás padeciendo un proceso de ansiedad, miedo o estrés y porque la forma en que ejecutes las posturas, va a provocar: estimularte y activarte, o ayudarte a lograr más calma y tranquilidad. Para que dejes de pensar tanto y puedas volver a las sensaciones de tu cuerpo


Pero primero quiero contarte que es el estrés

Es una respuesta del sistema nervioso, que libera hormonas en el cuerpo. Estas disminuyen o apagan en sistema inmune, para ahorrar energía y dedicarla a defendernos de una amenaza.


Pero ¿qué pasa si esa amenaza no es un león, como pasa en la naturaleza, tampoco nos está atacando alguien, no estamos sufriendo un accidente, ni viviendo una situación en el presente que nos afecte directamente?


Sino más bien es una preocupación de algo que todavía no llegó, el alquiler, el pago de tarjetas del próximo vencimiento, a posibilidad de contagiarnos algo, la incertidumbre o la preocupación por el futuro



¿Y por qué es importante esa diferencia?


Porque tenemos que aprender a distinguir lo que pasa en le presente por ejemplo un choque o una situación inminente de peligro y algo que pasará en el futuro.

Los seres humanos tenemos la capacidad del pensamiento y cuando a través de ellos proyectamos preocupaciones de posibles desenlaces en el futuro, se liberan en nuestro cuerpo, las hormonas del estrés, en un momento en el cual no son necesarias. Estamos imaginando escenarios que no están sucediendo hoy.


Una cosa es una amenaza real y otra es un pensamiento que proyecta un amenaza.

Esas hormonas del estrés, producen un apagón del sistema inmunológico porque necesita esa energía para poner en marcha la reacción frente a la amenaza. ¿Qué pasa si la amenaza no es inminente? Todos esos químicos quedan dando vuelta en nuestro organismo:

  • Quedamos susceptible a las enfermedades

  • No podemos dormir bien

  • No tomar buenas desiciones para alimentarnos

  • Enojo, falta de empatía y nos llevamos mal con otras personas

  • Tenemos malestares estomacales

  • Inclusive se puede ver afectad nuestra fertilidad.

Es estrés no es malo. Es una herramienta clave para nuestra supervivencia o cuando tenemos que resolver algo que necesita de toda nuestra atención y acción. Pero esa respuesta tiene que ser corta. En una medida justa.


¿qué pasa cuando esa respuesta se activa innecesariamente y no somos capaces de apagarla? Padecemos estrés crónico.


Eso no es vivir es sobrevivir.


Tenemos la posibilidad de incidir en el estrés crónico. El yoga y la meditación son 2 herramientas clave para ayudarte.


Pero para que esto realmente funciones debes Repetir y Repetir para hacerlo un hábito. Un solo día de práctica no va a hacer la diferencia.